CASO NICARAGUA: DISCURSO DE MARCELO DI STEFANO, CONFEDERACIÓN DE LOS TRABAJADORES DE LAS UNIVERSIDADES DE LAS AMÉRICAS CONTUA, COMISIÓN DE APLICACIÓN DE NORMAS 2019

Desde la ISP y la CONTUA venimos impulsando que la OIT adopte en el futuro un Convenio Internacional específico para el Sector Nodocente que fije un piso de derechos para los trabajadores y trabajadoras a nivel mundial. 

A continuación las palabras de nuestro representante en la OIT, Marcelo DI Stefano sobre el caso Nicaragua.

 

Tomamos la palabra en un caso atípico para esta Comisión, en el cual se analiza el cumplimiento de Nicaragua de los preceptos contenidos en el Convenio 117 en un contexto de crisis, y post crisis política y social, en el país centroamericano.
Resaltamos esta cuestión porque es clave, y porque se repite y repetirá muchas veces en América, en Asia, en África, o en los países centrales.

Un país, por distintas circunstancias, políticas, económicas, de origen estructural o por efecto coyuntural, por razones ligadas a su política interna, o por incidencia de políticas externas, por causas regionales, o aun por efecto de las crisis económicas internacionales, puede sufrir una gran convulsión interna, con afectación grave de su economía real, y por tanto, con efectos inmediatos sobre sus presupuestos públicos, y en consecuencia, en el nivel de cobertura de sus políticas sociales.


Y frente a esa situación, la comunidad internacional no puede ser indiferente, los organismos internacionales, los actores sociales no podemos ser indiferentes, y debemos involucrarnos, claro está, la forma en que nos involucramos encierra el desafío del respeto absoluto a la autonomía de los pueblos, y la comprensión de las decisiones populares soberanas.


Es por ello que nos preguntamos en el marco de este debate: ¿cuál debe ser el rol de la comunidad internacional y de esta propia OIT? ¿Juzgar los hechos?, ¿aplicar sanciones?, ¿tomar posición en favor de un sector o de otro?, ¿incidir en la política interna? No, definitivamente no. El rol de la comunidad internacional debe ser el de colaborar en la búsqueda de la paz, en mediar para el consenso, en brindar ayuda franca, en proponer soluciones, y también, avanzando un paso más en el análisis, sostenemos que la comunidad internacional debería ayudar con recursos económicos concretos, financiamiento para el desarrollo, para la activación sustentable del sector público y privado, colaborando en la garantía de cumplimiento de los estándares de políticas sociales para beneficio de los y las que menos tienen y no pueden esperar.

Federación de Sindicatos de Trabajadores Universitarios de Nicaragua fectivamente, en abril de 2018 se desató una crisis en Nicaragua con un saldo doloroso de víctimas fatales de un lado y del otro de las posiciones antagónicas, además del conflicto violento, los efectos se trasladaron a la actividad económica, a los presupuestos públicos, y a las capacidades del Estado para brindar servicios públicos y protección social. Lenta, pero sostenidamente la situación se fue revirtiendo con la apertura de un proceso que busca la verdad, paz y justicia cuya máxima expresión es la ley de amnistía producida esta semana, y la recuperación gradual de la economía.

En las Universidades el conflicto se vivió con intensidad, nuestros hermanos de la Federación Sindical de Trabajadores de las Universidades Nacionales FESITUN sufrieron la toma violenta de los edificios, el saqueo y destrozo de los bienes, y la imposibilidad de dictar clases durante los momentos de máxima tensión.

Señor Presidente, el movimiento obrero quiere la paz en Nicaragua, y quiere el respeto de su autonomía, y de la voluntad popular expresada de manera democrática. Vemos el tratamiento del caso en esta comisión como una oportunidad para ayudar. Si existen problemas de incumplimiento del Convenio 117 por efecto de la crisis, pues bien, ayudemos.

Ayudemos ya, ahora, con más recursos y menos discursos, con más énfasis en la coincidencia que en la disidencia, centrados en las necesidades de las personas que son las que necesitan en forma urgente la garantía de sus derechos consagrados en las normas de la OIT sobre política social.

No usemos los problemas de Nicaragua, o de cualquier otro país, para camuflar discusiones ideológicas. Pongamos todo sobre la mesa, impulsemos el cumplimiento de cada una de las clausulas del Convenio 117, ayudemos a Nicaragua a cumplirlo, porque se trata de la protección social, de la garantía de
derechos humanos básicos a las personas, insistimos, de las personas que más lo necesitan, ya, ahora, no después.

No se ayuda a la paz y a la protección social bloqueando el financiamiento externo a Nicaragua, condicionando su comercio exterior, y hostilizando al gobierno. Tampoco levantando el dedo acusador desde cómodos sillones en los países centrales.

Se ayuda ayudando, tendiendo la mano, colaborando en el proceso de paz y de recuperación económica, impulsando el diálogo, el respeto a la democracia y a los derechos humanos. Se ayuda colaborando desde la comunidad internacional para dar garantía de servicios públicos de calidad para la población, de educación universal accesible para mejorar los recursos y capacidades disponibles, y promoviendo políticas de desarrollo humano sustentables.

Cambiaron muchas cosas en el mundo desde 1919 a esta 2019, pero hay algo que no cambió señor presidente, como dice la declaración de Filadelfia “la pobreza en cualquier lugar constituye un peligro para todas las partes” y agrega “la justicia social es esencial para lograr una paz social duradera”.

Muchas gracias

Cro. Marcelo Di Stefano
Secretario Ejecutivo
CONTUA - ISP

 


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